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sábado, 20 de septiembre de 2008

LIBRO GRATUITO SOBRE EL CANCER Y LA DIABETES (CON 2 CURAS MEXICANAS DIGNAS DEL NOBEL) Ven, te invito a leer mi libro, tu libro, nuestro libro...

SILIMARINA Y MEL 1 - Upload a Document to Scribd


Visita este vínculo de internet (hipervínculo; has click sólamente sobre él) para que vayas directamente al servidor donde puse el libro que estás viendo y así, copiando el código y poniéndolo en tu página o mandando la dirección, pueda la gente leerlo en cualquier lado: desde su correo, desde tu blog, desde donde sea. Incluso puede bajarlo a su computadora e imprimirlo, o a su unidad de memoria, o llevarlo consigo en un cd. TAMBIÉN PUEDES PEDÍRMELO A MI CORREO-E: ivanardila@gmail.com Distribúyelo, siéntete en libertad de difundirlo. Salvemos una vida, démosles a los enfermos una esperanza cierta de curación:

http://www.scribd.com/doc/5813531/SILIMARINA-Y-MEL-1

martes, 26 de febrero de 2008

LA FRATERNIDAD DEL CARDO MARIANO.





He creado este grupo para que aquellos que usamos el Cardo Mariano o deseamos conocer este suplemento alimenticio podamos tener un espacio propio como comunidad en el cual intercambiemos documentos, testimonios, comentarios, dudas o aquello que se nos ocurra y tenga relación con la Silimarina (el extracto del Cardo Mariano) o la salud.

Para comenzar con el intercambio, he insertado en la sección de documentos algunos archivos .pdf en inglés que dan cuenta de estudios interesantes sobre las propiedades terapéuticas de la Silimarina. Si sabes inglés y te interesa que aquellos que no lo hablan puedan conocer estos experimentos, te invito a hacer una traducción que los resuma para que nos la compartas a todos.

También puse a disposición de los usuarios de este grupo o de aquellos que lo visiten mi libro “SILIMARINA Y MATERNAJE, MEDICINAS DE MARÍA” en el mismo tipo de archivo, .pdf, compatible con todos los sistemas de computadoras (Windows, Linux o Macintosh) siempre que cuenten con el lector adecuado, el cual pueden bajar en la página de internet de Adobe Acrobat Reader® de forma gratuita. Insto a quien baje mi libro a que lo comparta con sus contactos sin limitaciones de mi parte, ya que a diferencia de la mayoría de los libros éste, en vez de tener el tradicional CopyRight (Derecho de Copia Restringido), tiene CopyLeft (Derecho de Copia Permitido), lo cual significa que si no hay lucro de ninguna clase el autor, o sea, un servidor, permite copiar indiscriminadamente las veces que se desee este pequeño libro. De hecho verdaderamente agradezco su lectura pues lo escribí y lo sigo escribiendo con mucho amor y con el deseo de que llegue a todos los que creo que podrían necesitar mis palabras.

Un porcentaje significativo de la población diabética tiene más de 40 años y por su misma edad manifiesta cierto rechazo por los medios electrónicos (esta actitud es parte de la “brecha generacional”), además de que algunos de ellos tienen franco deterioro visual que les dificulta aún más navegar en un medio que no fue hecho pensando en ellos, por lo que si eres alguien que está tratando de facilitarle la vida a un paciente en este caso, te suplico que uses todos los recursos de este grupo para apoyarle. En algún momento podré grabar audio y lo primero que haré será subirlo al grupo. No dejes de visitarlo para que, una vez estén listos los archivos .mp3, los grabes en un reproductor y se los hagas escuchar al diabético/a que recibe de ti maternaje. También la palabra que se escucha es capaz de ayudar.

Todos tus comentarios, o los de la persona que apoyas, puedes incluirlos en el grupo mandando un correo a la dirección


o directamente insertarlos en la página una vez que seas miembro. ¡Bienvenidos! Este grupo es de todos.

viernes, 1 de febrero de 2008

VOX POPULI, VOX DEI








Vox Populi, Vox Dei


Después de leer El nacimiento de una medicina milagrosa uno podría preguntarse "¿ocurrió en verdad así?" si anda de ánimo y buena fé, o "vamos, es una historia para niños, es la ciencia la que le encontró propiedades curativas" si camina entre senderos de probetas y microscopios. Los más estrictos fundamentalistas espirituales dirán "no hay referencias en los textos sagrados de ese evento, ni autoridad religiosa alguna valida lo dicho por el autor". Al final, nada de esto importa, aunque son de destacarse algunas cosas, sólo por no dejarlas en el olvido:

----1. He encontrado referentes históricos del Cardo Mariano que lo consideran como una medicina pocos decenios después de transcurrido el suceso que narro, situado justamente en el periodo en el cual Herodes era rey y Jesús un niño de pecho. Antes de la fecha en la que se sitúa este hecho no he hallado constancia histórica del uso de esta planta como remedio herbolario para mal alguno.

----2. Creer si fue María quien bendijo este espinoso vegetal con su sangre y su leche queda a disposición del espíritu de aquellos que tienen fé; es optativo, no obligatorio. Incontables son los casos en que La Reina ha bendecido algo o a alguien de manera extraoficial y efectiva con su amor.

----3. Con mucha constancia son mitos y leyendas los que permiten contar al pueblo su historia como parte de la tradición oral para que, enmascarada y protegida por la fantasía, perdure a través del tiempo y dé una lección a sus descendientes que de otra manera se perdería. No creo que nadie quisiera enterar de este milagro a Herodes o a sus descendientes y sucesores, ni creo tampoco que de haberlo conocido estos últimos, lo hubieran publicitado, sino al contrario y por obvias razones. Fue el pueblo el que se encargo de transmitir el origen y existencia de un remedio, heredado por su regidora para ellos y los suyos, de madre a hija, de boca a oído, de manos a ojos.

----4. No quiero romper con la tradición de contar la historia que acompaña a esta planta, le creo y también a sus personajes; por ella me explico el milagro de esta medicina.

----5. Conozco peregrinos que han regresado de Tierra Santa, y han visto en sus lares aquel Cardo primigenio conservado como una reliquia que sigue dando fe de lo ocurrido hace dos milenios. ¿Debería dudar de sus testimonios gratuitamente aunque concuerden con la historia que consigno?

----6. Al final, he encontrado dos tipos de gentes: las que creen y las que no, y han sido sólo las que han creído quienes han tenido la oportunidad de verificar por sí mismos si es verdad o no lo que la fé y la ciencia aseveran. "Benditos los que creen", dice Dios, y así es, ha sido y será por siempre.


Abrámosle el corazón a la fé,
démosle una oportunidad al milagro.


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Cuando rondaba los quince años el Tepezcohuite hizo su debut en los medios porque fue lamedicina que por esos días se encargó de salvar de la muerte y el desfiguro a las víctimas de San Juanicoque gozaron de la oportunidad de recibirlo como terapia en la Cruz Roja de La Raza, ¿lo recuerdas?Cuando conocí esta maravilla no sólo me enamoré del Mimosa Tenuiflora Poir, quise ademáscompartirlo con todo el mundo. Mi primer paciente fue ni más ni menos que mi propio padre. La úlceraque había tenido por años cedió ante las propiedades regenerativas tisulares y cicatrizantes de mi amadísimo Tepez. Mientras yo comprobaba cómo la naturaleza era capaz de lograr lo que la ciencia no,en los medios de “información” se llevaba a cabo una campaña de difamación en contra de la cortezamilagrosa y su principal difusor, el Ingeniero Roque León (que además, aunque no lo sabía por entonces,vivía justamente en la calle de la farmacia y de mi casa, Sinaloa; imagínate cómo me hubiera puesto desaber esto en esa lejana adolescencia). Tuve la oportunidad de constatar dos cosas antitéticas: por un ladoun hombre había salvado vidas atormentadas por la irresponsabilidad del Estado (no olvidemos jamásque la tragedia de San Juanico se debió a la irresponsabilidad de los ingenieros de Pemex), y por el otroese mismo Estado criminal y asesino se dedicaba a través de uno de sus brazos, la Secretaría deSalubridad y Asistencia, a denostarlo, a acusarlo de charlatán, a atajarle el paso. ¿Por qué ocurría esto?,ah, algo simple yacía por debajo de esas vilezas motivándolas, alimentándolas, promoviéndolas: losintereses de los laboratorios farmacéuticos que fabricaban cremas para quemaduras sólo de primergrado, inútiles en lesiones de segundo y tercer grado, a contrapartida del Tepezcohuite, y que se hallabanamenazadísimos por la efectividad demostrada “in situ” por esta panacea del quemado en las víctimassanadas de San Juanico. Allí aprendí de una vez y para siempre que entre ciertos doctores casualmenteaquellos que están en el poderylos laboratorios existe un contubernio digno de las cloacas del infierno,y que uno no podía confiar su vida y su salud a un par de prostitutos sedientos de dinero, fama y poder.De un tajo, los laboratorios y sus siervos galénicos encontraron un descrédito en mi alma lleno detristeza, de odio, de frustración y de desprecio. Y así sigo Rafa. Ese sentimiento no ha cambiado unápice. Son más de 20 años con el alma incubada de una energía que por fin ha encontrado su cauce. Peroantes de hablar de esto, quiero destacarte algo singular y que demuestra de forma evidentísima la putezde doctores y diputados: la campaña que los prostidoctores y sus mandamaces de los laboratoriosllevaron a cabo alcanzó al Congreso, al antro donde la infamia toma forma de ley. También a losculigordos de las curules les llegó su cochupo. En poco tiempo se pergeño una ley “ad hominem”, esdecir hecha a propósito para un hombre específico (como cuando se derogó la ley que obligaba a uncandidato presidencial a ser hijo de mexicanos, para favorecer al zorro de Vicente, cachorro del burdelyankee), y en este caso escrita para impedir que Don Roque pudiera promover su medicina con el títulocorrespondiente de tal, y abundando en sus propiedades terapéuticas, so pena de multa, o cárcel. A partirde esta ley, cualquier presentación de Tepezcohuite tenía que llevar impreso de manera clara el mensajefalsario que le advertía al consumidor “que este producto no tiene propiedades terapéuticas y su uso esresponsabilidad de quien lo recomienda y de quien lo usa”, suficiente para asustar a los incautos que yano pudieron informarse de las bondades milagrosas de la corteza del árbol chiapaneco por ningún medio.

viernes, 26 de octubre de 2007

causa y cura ocultas de la diabetes

A.G.T. y Silimarina.

Si fueras accionista mayoritario en una corporación dedicada a producir y vender insumos médicos y alimentos industrializados, y se encontraran amenazadas tus ganancias por 2 datos vitales para tus consumidores, ¿hasta dónde llegarías con tal de seguir engordando tu cuenta bancaria?, ¿les ocultarías esa información?

Si uno de esos datos implicara que un ingrediente que usas masivamente para producir "alimentos" a bajo coste y con mayor vida de anaquel es causante directo de

a) males cardiovasculares
b) inmunodeficiencia
c) cáncer y
d) diabetes

¿dejarías de utilizarlo en tus productos aunque sustituirlo significara elevar los costos de producción y reducir la vida útil de tus mercancías?

Si el segundo dato implicara que tu mercado actual y potencial de tres productos

a)glucómetros
b)insulina y
c)medicina para diabéticos

se vendría abajo en custión de meses, porque de volverse operativo, se curarían todos esos enfermos, ¿permitirías que se difundiera?
Quizá contestarás que sí, que cambiarías ese veneno por otra cosa y que promoverías que la gente descubriera cómo prevenir la diabetes, los "by pass" coronarios, los tratamientos oncológicos, y el uso indiscriminado de antibióticos. Pero tú eres una gente como yo, no un multimillonario sin escrúpulos.
Por lo menos desde principios de los 70 se sabe que los ácidos grasos trans (A.G.T.) son causa de múltiples enfermedades, y las que mencioné son sólo un pequeño muestrario de ellas. Sin embargo, en los medios se dedica más tiempo a promocionar el consumo de productos que los contienen que a advertir sobre los peligros que entraña ingerirlos. El motivo es obvio: dinero.

Si conoces a alguien aquejado por alguno de los males que nombré, es muy posible que se lo deba a ellos. ¿Cómo podemos reconocerlos? Lee los ingredientes con los que hicieron ese objeto de deseo que quieres zamparte, si mencionan
1- margarina
2- grasa vegetal
3- manteca vegetal
4- aceite vegetal parcialmente hidrogenado
5- aceite vegetal hidrogenado
sin duda los contiene, porque los 5 son sinónimos de A.G.T. Se hallan en el 99% de la panadería comercial, en la mayoría de los helados y paletas "cremosas", en algunos chocolates, en las "aguas frescas" de horchata artificial, en yogures falsos, en "fórmulas" lácteas, y, en verdad, hasta en los lugares más insospechados: yo me los topé en mi suplemento de Ginkgo Biloba que compré en Wal Mart, y ni siquiera los declaraba la etiqueta. México participó en un estudio internacional a gran escala cuyo resultado arrojó la estremecedora conclusión de que por lo menos el 40% de los diabéticos deben su condición a consumir A.G.T. ¡Cuatro de cada diez! ¿Ya checaste si los consumen tú o los tuyos, ignorándolo? ¿Te has preguntado por qué nadie te había informado de ese estudio que tus impuestos pagaron?
La causa principal de muerte en esta nación es la diabetes; si ya se sabe sin lugar a dudas cuál es el principal diabetogénico, ¿por qué el H. Congreso de la Unión no prohibe con una ley el uso de los A.G.T. como "alimento"?

Espera, viene lo mejor: en la Universidad Autónoma Metropolitana pantel Xochimilco, la Doctora Claudia Angélica Soto Peredo descubrió que la SILIMARINA:

I) regenera las células-ß (beta), -producen insulina en el páncreas: diabetes insulino-dependiente,
II) restablece el gradiente normal de la glicemia sanguínea: baja el azúcar en sangre,
III) permeabiliza la célula otra vez a la insulina: diabetes insulino-resistente.

Por lo que entiendo, lo anterior significa que la SILIMARINA cura todos los tipos de diabetes. Este revolucionario descubrimiento la hizo acreedora al premio Canifarma 2003, ¿has oído de él? ¿No merecería que el gobierno mexicano la promoviera para el Nobel de Medicina, por lo menos?
Estamos a finales del año 2007, ¿cuantos han muerto desde el lejano 2003 por desconocer la SILIMARINA? En mi casa, puedo hablarte de la lenta y sufrida muerte de mi tía Guillermina; seguro tú conoces a otra víctima más de primera mano. Son, por seguro, miles los muertos y enfermos por causa de un padecimiento prevenible y curable, la cuenta de caídos no se detiene: éste año la diabetes se ganó el lugar número uno como asesina de nuestros compatriotas. Además, es la principal devengadora de recursos médicos, humanos y económicos del presupuesto nacional de la Secretaría de Salubridad y Asistencia.

¿Podrían los diputados otorgar un lugar a la SILIMARINA en el cuadro básico de medicamentos de la S.S.A.? Sí, claro que sí. Exijámosles cumplir su labor. Y mientras tanto, podemos cambiar la vida de alguien. Te invito a repartir esta información a tu gente, y a tu no-gente. Hagamos el bien, sin mirar a quien.

Entretanto, 2 laboratorios ofrecen SILIMARINA con cantidades verdaderamente terapéuticas. Una marca es muy cara, la de General Nutrition Center (G.N.C.): Milk Thistle®. La otra, no tanto; es la de los laboratorios C.M.D.: Etagerín®. Yo tomo seis tabletas del Etagerín® diario, una hora antes de los alimentos una, y después de ellos otra, tres veces al día. Y como dicen, ni soy doctor, ni receto a nadie, sencillamente comento una anécdota personal sobre un suplemento alimenticio maravilloso. Entérate más sobre él, visita:

tepantzintlacaztalli.blogspot.com
ivanardila@gmail.com

viernes, 31 de agosto de 2007

Ábjuros de Hipócrates.

Ábjuros de Hipócrates

La silimarina en la cirrosis,
el envenenamiento hepático
y la diabetes.

Había escrito un texto que consideré atinado y ocurrente sobre el Cardo Mariano y los médicos. Lo sometí a las críticas de mi madre (Socióloga y Periodista de la Sorbona de París) y de mi amada mujer (Profesora de Español en una secundaria pública de Iztapalapa, es mi heroína preferida). Pensé que me darían el palomazo sobre mis cuartillas y ambas coincidieron para mi frustración en tacharlo de agresivo para la clase médica en su conjunto. Total que decidí sepultarlo en la resma tradicional del olvido que todos los escribanos tenemos en los resquicios de nuestros hogares. Hasta ahora; verán por qué.

Son decenas los batiblancas a los que les he hablado del Cardo como una medicina prodigiosa y he subrayado los experimentos de la Doctora Claudia Angélica Soto Peredo (Universidad Autónoma Metropolitana, plantel Xochimilco) en los que en un modelo extrapolable a humanos demostró la remisión total de la diabetes que produjo en los sujetos de sus experimentos gracias a la acción de las diferentes moléculas de la Silimarina que contienen los frutos de esa maravillosa planta. De hecho es probable que sean en realidad cientos de Jurados Hipocráticos los que me han escuchado loar tanto a la medicina, como a las dos mujeres que intervinieron para que llegara a nuestras manos tan fenomenal cura para la diabetes y para MILES de enfermedades más (sí, lo dije y lo sostengo: miles; y lo demostraremos, aunque le pese a las trasnacionales farmacéuticas).

A pesar de mi verdaderamente imparable verborrea han sido pocos los Doctorcitos y Doctorcitas (y en mayor medida Enfermeros y Enfermeras) que han tendido sus oídos en una escucha real y consecuente con las implicaciones de esas palabras espetadas sin pudor. De hecho, para mi asombro, he hallado incluso hostilidad: la de aquel cuyo modelo del mundo corre riesgo de caer en pedazos.

Debo confesar que me he divertido mucho a costillas de sus hígados sulfurosos y a pesar de mis invariables corajes ante tanta cerrazón. Es toda una anécdota cada indoctrinamiento que realizo sobre la medicina que ocupa mi corazón, pues a pesar de las puertas que me cierran en la nariz, tengo ingenio casi siempre suficiente para abrir una esclusa en la que ni esperaban que alguien pudiera entrar con sus argumentaciones sólidas como arietes invencibles. ¡Ja, no pueden contra la razón!

Esas orejas que tanto se han negado a entender me han enseñado que es más difícil cambiar un paradigma dogmático de la realidad ¡que curar la diabetes! Mire usté, caballero...

Por todo lo anterior, y porque hace unas horas me enteré de que la diabetes se posicionó recientemente como la causa número uno en la mortalidad de mis compatriotas, decidí transcribir el texto de marras. Esa enfermedad que me espanta, no merece persistir; es un infierno optativo y debe saberse ya. Dicen los que saben que el Sector Salud gasta más de su presupuesto en la diabetes y los padecimientos y secuelas relacionados con ella que en cualquier otra enfermedad; de hecho es su principal merma económica. ¿Es posible que pudiendo remediarla persistamos en voltear la cara hacia otro lado? Soy terco, demasiado. En mi consciencia no ha de quedar el pecado de omisión de guardar silencio cuando tengo algo tan importante que seguir diciendo.

En honor de esos hombres y mujeres que no quieren salud sino dinero, va el escrito que pensé no transcribir nunca. Viene de ai, maistro:La inyección del doctorcito.

Algunos médicos son muy inteligentes en Europa: como su profesión consiste en ser responsables de saludes y vidas de sus pacientes -carga pesada en exceso para cualquiera- liberan su presión y se relajan del trabajo tomando; no se crea que destaco la inteligencia de los facultativos por usar este método que sólo requiere de sentarse y empinar el codo en lugar de alguna disciplina oriental psicosomática, nooo. Sería un sarcasmo cruel. Lo dije en serio, pero por la parte que antecede a ese ritual báquico del rélax galénico, la que sólo los chismosos conocemos pues es privadísima y además vergonzante. ¡A salir del clóset muchachos!

Antes de ingerir cantidades pantagruélicas de bebidas embriagantes se inoculan una sustancia muy especial, una que ha demostrado durante milenios ser capaz de proteger al hígado de miles de venenos (aseguro usar los 4 dígitos de manera legítima en sendos casos: en años y en tóxicos respectivamente).

Entre esos venenos se incluye (cómo no) al temible alcohol y, escúcheme bien, a la micotoxina criminal del hongo Amanita Phalloides, bien conocida por encabezar la lista de agresores del hígado de origen natural. Es tan potente esta molécula, como la que contrarresta sus efectos:

la Silimarina.

Sí. Esa que ocupa 5 mililitros de la jeringa hepatoprotectora de los doctores alcohólicos en una concentración de 120 miligramos benditos y estandarizados, utilizada como medida urgente de la bien practicada medicina preventiva. Los guerreros necesitan su escudo y su descanso, hélos allí: francachela y remedito.

Si mi padre lo hubiera sabido a tiempo, no hubiera tenido que pasar por el trago amargo de vivir una operación tan fea como el desvío de la circulación portal por su cirrótico hígado atemperado a golpe de cuba y vino. La ignorancia, hombre...

Ah, se me olvidaba un detalle. Si algunos tomadores compulsivos no se ven borrachos, no se debe a que tomen con medida o moderación (o como se quiera subterfugiar el aquelarre aquel). Que nadie llame a error en este sentido. Si esos adictos aparentan sobriedad es porque los hígados trabajan a marchas forzadas metabolizando TODO el alcohol que se zamparon a través de una herramienta química que produce a mares el hígado de un tomador con el fin de neutralizar esa porquería que sin empacho le meten. Su nombre es Deshidrogenasa Alcohólica; ilustrador el mote de esa enzima orgánica, ¿eh?

En una esquina, ¡la Silimarina!
En la otra esquina, ¡la Micotoxina!

Abundemos sobre el asunto. Cuando un ser hechizado por el sombrerito rojo con manchoncitos blancos del honguito mencionado decide comerlo, sobreviene en su organismo una serie de reacciones químicas que atentan contra su integridad; la más destacada es la hepatitis fulminante, ya que el blanco preferido de la flecha envenenada de la Amanita es el hepatocito, la célula hepática.

Muere el hígado entonces, y por su trascendencia como órgano rector de la química corporal, también orilla al deceso al desdichado que pensó que ese vegetal llamativo sólo lo llevaría de tour VTI al paraíso, no que lo dejaría de por vida en él.

El vegetal hermano que efectivamente lleva a las visiones espirituales es parecido al que mata, pero sólo la bruja del cuento sabe distinguir entre el Phalloides y el Amanita Muscaria, y vaya usted a saber en qué pira de leña verde mataron a esa abuelita chamánica los antecesores de Franco. Gracias a los patólogos sabemos bien cómo se dá el trágico fin de los que se atragantan con sombreritos de duendes malévolos, pues son ellos en las labores forenses quienes se ocupan de los cadáveres para estudiar los males que los llevaron a la plancha metálica donde laboran. En sus cortes histológicos se pueden observar los hepatocitos destrozados después de la artillería fúngica que los derrotó.

Y a otro tipo de científicos les debemos saber con precisión que si le inyectamos en tiempo y forma a un envenenado por su bocadín de champiñones la misma ampolleta que el doctor usa para evitar la cirrosis ¡sobreviene lo inesperado!:

Por arte de una magia singular en las células que recibieron el antídoto no se vé el más mínimo daño, como no sea el que les causó al separarlas con una jeringa especial el doctor encargado de tomar las muestras de tejido para la biopsia. Porque verá, esas células que se ven rozagantes en la mirilla del microscopio, pertenecieron a un órgano que seguirá vivo y saludable, aunque al paciente que se las quitaron le duelan los dos piquetes (el del antídoto y el de la biopsia) y le retumbe todavía el susto que se llevó por culpa de sus peculiaridades culinarias.

Los irredentos iatrogénicos.

Volviendo a los insignes personajes del principio, esos que se automedican y esgrimen con orgullo la divisa tan sonada de "prevenir, antes que lamentar", mencionaba su inteligencia y lo recalco. Todavía tendría progenitor si hubieran estado a su disposición esas ámpulas inoculables y el conocimiento que bien usan los galenos sedientos y estresados.

Es una lástima que mi padre y su hígado transplantado terminaran convertidos en cenizas por la ignorancia que ya no tiene quien leyó este texto.

Ahora bien, si usted quiere ser más que inteligente, le recomiendo meterse al organismo, no una jeringuilla que sólo se debería usar como antídoto en emergencias reales, sino unas buenas tabletas de Silimarina diariamente, pues es uno de los antioxidantes más importantes de la lista de los Top Thirty.

Le invito a leer más sobre esta medicina que sólo un Doctor lleno de amor incondicional pudo haber creado, bueno, no un Doctor, una Doctora. Venga, lea la narración apócrifa o real, mítica o histórica que le he preparado, y sorpréndase:
http://tepantzintlacaztalli.blogspot.com/2007/07/nace-la-panacea-de-mara-el-cardo.html

En la Francia del 68 en la que mi padre estudió, se podía leer un grafiti bellísimo. Con él quiero cerrar...

"seamos realistas
pidamos lo imposible"

Amén.

Tepantzin Tlacaztalli Huitzilíhuitl
De Santa María Coatlaxópeuh
Semper Fidelis Ad Marianum Gloriam

Pedregal de Santo Domingo
Coyohuacan, Mexihco Tenochtitlan
0315hs, 31 de Agosto, 2007.

sábado, 25 de agosto de 2007

La medicina di Maria



La medicina di Maria


Figliuola, figliuolo:
quando si compì il tuo destino come annunciarono
gli uomini e le donne sacri, e piantarono
la croce e la spada i selvaggi dell’oriente nella pelle
che amavi, era la mia gola che piangeva
per la tua pena quando si sentiva nelle notti
il mio grido
mi trasformai nella donna del Tepeyac così
che tu sapessi che non ti avevo abbandonato, che
la tua mammina continuava a essere lì, vegliando giorno e notte
sul tuo corpo, sulla tua anima
e così in ogni luogo ti ho dato la mia immagine cosicché
tramite questa, le tue preghiere giungino alle mie
orecchie, e i tuoi occhi guardino i miei, di fronte,
per vedere il tuo pianto e ascoltare le tue tristezze, per
guarire le tue ferite: quelle del corpo, quelle dell’anima
ai tuoi genitori fu data la parola che il bianco
avrebbe portato con sé le sue polveri, e li si avvertì di non
comunicarsi con esse, perché sarebbe giunta loro
la morte, la malattia, il dolore
e pochi hanno custodito nel loro cuore la parola
e molti si sono pentiti
della polvere di farina, zucchero e sapone
polvere di coca, fertilizzante e pesticida
polvere di asbesto, di piombo e cemento
polvere di virus, batteri e funghi
polvere di vivi, di malati e morti
polvere di legno, carbone e benzina
bruciando fuori
bruciando dentro
è giunta l’ora di ricordare questa parola figliuolo, figliuola
è ora di cullarla nel cuore
indugia il male
il bene si trova di spalle,
e con il male giunse il rimedio
con lui giunse la mia spina
con lui giunse il mio latte
con lui giunse il mio frutto
con lui giunse il mio olio
bevi dagli ulivi e dai cardi
il loro miele prezioso
ungiti nella mia santità
incantati nelle mie messi



per curare il diabete:
CARDO MARIANO (ingrediente: silimarina)
720 mg. al giorno –240 mg. / 1 ora prima di ogni pasto-

Nei negozi naturisti:
Etagerín – 2 compresse 3 volte al giorno.

o nei Doctor Simi:
Protehepar – 3 compresse 3 volte al giorno.

-1- Seguire una dieta completa ipoglucemica,
-2-Praticare quotidianamente per un ora Tai Chi, Yoga o camminare,
La cura comincia da subito ed è quantificabile dopo due mesi;
seguire i punti 1 e 2 per sempre.

“Semper Fidelis Ad Marianum Gloriam”

Fotocopia e distribuisci tra coloro che lo necessitano;
crea salute, distribuisci medicina!


jueves, 16 de agosto de 2007

Etagerín Versus Protehepar, cuadro comparativo.

Nota Importante: la respuesta de la farmacia del Doctor Simi viene al final, pues
¡Sí respondieron!
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Etagerín Versus Protehepar

Desde hace meses he venido usando diario, junto con mi familia, el Etagerín, de los laboratorios C.M.D., y he recomendado junto con él al producto de la competencia, el que fabrican para las farmacias del Doctor Simi, Protehepar; sin embargo, no lo había probado y sólo lo sugería como una alternativa en caso de que la gente no encontrara en ningún lado al Etagerín, y eso en primer lugar, porque la concentración de Silimarina que declaran los laboratorios C.M.D. es más alta y en ocasiones el producto se puede comprar más barato que el Protehepar. La única ventaja relativa que le veía al Protehepar era que en prácticamente todas las farmacias del Dr. Simi se puede conseguir, es decir, es mucho más disponible que el Etagerín. Pero esa ventaja podría palidecer por un detalle que me saltó al estómago en estos días, pues decidí probarlo personalmente. Ahi les va...

Si por principio de cuentas comparamos la cantidad de Silimarina estandarizada que declaran tener ambos productos, podremos descubrir que mientras el Etagerín dice tener 150 miligramos por comprimido, el Protehepar en cambio tiene 100 miligramos por cápsula.

Ojo, en un caso hablamos de unos comprimidos que algunas personas tienen que romper en dos o tres pedazos para poder tragarlos con facilidad (Etagerín), y en otro, de unas cápsulas color rojo sangre de procedencia artificial, pero más fáciles de pasar por la garganta (Protehepar); usted elija el modo de administración. Yo, cuando trago el contenido de las cápsulas de Protehepar, primero vacío la cápsula, pues conozco un poco de los daños que producen en el organismo los colorantes artificiales y no recomiendo tomarlos para nada, salvo en caso de verdadera urgencia y cuando no se encuentren opciones disponibles.

Bueno, retomando el asunto del contenido, resulta que los comprimidos del Etagerín contienen 50% más ingrediente activo, que es lo que nos interesa tomar, ¿verdad?, y el Protehepar añade a la fórmula interesantes vitaminas y minerales para ¿paliar? esa resta de Silimarina, o si lo queremos ver así, para promover con interesantes nutrientes un producto que lleva un plus que otros no, jejeje, pues no...!

Lamento tener que decirlo, pero entre sus ingredientes se encuentra el carbonato de calcio, fuente interesante de calcio para los que además tienen acidez gástrica (¿recuerdan los Tums?, los promovían no sólo como antiácidos en Estados Unidos, sino también como una fuente segura de asegurarse el calcio diario). El carbonato de calcio cambia el ph (potencial de hidrógeno, o grado de alcalinidad-acidez de un medio), y en la pancita es indispensable tener un ph adecuado y sin alteraciones, salvo casos de enfermedad, en los que recomiendo equilibrarlo de formas naturales. Y mi estómago puede dar fe de que el Protehepar le alteró de manera nada benéfica su acidez-alcalinidad. Esta es la primera desventaja que le encuentro al producto del Doctor Simi, pero no es la única. Vamos pues...

La segunda es que cuando uno toma calcio indiscriminadamente, en gentes suceptibles pueden desarrollarse cálculos, ¡y no hablo de que de la noche a la mañana los que no entendían de matemáticas resulten unos sabihondos capaces de resolver los teoremas más oscuros!, no, hablo de cálculos biliares, hepáticos, de esos que parecen piedras o racimos de uvas diminutas y que sólo la cuchilla del doctor puede remover.

El Protehepar tiene además 4 vitaminas del complejo B, a saber: B1 (Clorhidrato de Tiamina, 5 mgs.), B2 (Riboflavina, 6 mgs.), B6 (Clorhidrato de Piridoxina, 3.333 mgs.), y la que los vegetarianos más necesitan porque es difícil de conseguir con una dieta así, la B12 (Cianocobalamina, 4 microgramos). Estas vitaminas no son en realidad nada tóxicas, y además, como se disuelven fácilmente en medios acuosos, no se almacenan en el organismo, sino que se van con la orina fácilmente (por esta razón diariamente debemos conseguirlas en la dieta, por cierto). Pero más allá de este aporte, creo que de verdad el ingrediente del párrafo anterior sí puede resultar peligroso para algunos.

Es una ironía. Me acabo de enterar de que en algún estudio descubrieron que la Silimarina interviene positivamente en evitar y reducir los cálculos y nos va resultando que le adjuntaron justamente como inseparable acompañante un carbonato de probada cualidad litiagénica (productora de piedras). Vaya con esto.

Al final, usted decide cuál se toma, eso sí. Yo nomás no quiero resultar iatrogénico en mis consejos y advertir a tiempo de los posibles efectos secundarios de las terapias que menciono. Mida lo que han dado en llamar el "riesgo costo-beneficio", saque sus cuentas, además, porque los lunes en cada farmacia del Doctor Simi ofrecen el Protehepar con 25% de descuento, igual que todos los productos; la llaman la hora de los más necesitados, y la verdad sí he necesitado de esa hora, sobre todo ahora que no tengo para ir al dentista y he podido comprar mi antibiótico más barato por asistir puntual a mi farmacia placera.

Si decides conseguir el Etagerín, y andas por Coyoacán, date una vuelta a una nueva tienda que está cerca de la Plaza, se llama Shenty (Centenario # 3, teléfono 5659 5617); allí sí hay Etagerín disponible, aunque un poco más caro que el Protehepar. Además, te pido, si sabes de otros lugares dónde conseguirlo, avísanos: ivanardila@gmail.com Yo postearé las direcciones.

Bueno, como ya escribí mi "disclaimer", puedo dormir con la consciencia tranquila, aunque de cualquier manera, si alguno/a resulta por cualquier motivo con cálculos, que le dé una revisada en internet a los temas "Kombucha", o "Tibicos".

Gracias.

Pos Escriptum: ¿Y si le escribimos en bola al Doctor Simi para que cambie su fórmula y sólo deje la Silimarina y las vitaminas y la capsulita la vuelva transparente? Podríamos empezar por copiar esta carta y enviarla a los que le maquilan el producto, sus datos son los siguientes:

Salud Natural Mexicana S.A. de C.V.
Alvaro Obregón No. 250
Col. Agua Blanca, C.P. 45235
Zapopan, Jal., México
Tel: 01 (33) 3345 5100

...y lo más importante, porque casi nadie usa ya el Servicio Postal Mexicano, pero muchos usamos Internet (tú me lees ahí):

correo electrónico o e-mail
saludn@saludnatural.com.mx
Urgente: les mandé este texto, y el contestador automático dice en su correo de respuesta que no existe buzón alguno con este nombre registrado en el sistema. Ni le intenten escribir a éste buzón, no servirá de nada, mejor consíganme el buzón de Simi!!! Estoy a la espera.

Tepantzin Tlacaztalli Huitzilíhuitl
De Santa María Coatlaxópeuh

18:30, 16/VIII/2007
Coyohuacan
Barrio de Santo Domingo
------------------------------------------------------------------------------------------------Asunto:RE: Sobre el Protehepar.
---
Fecha:Tue, 21 Aug 2007 18:21:45 -0600
---
De:"Maria Elena Hernandez Espinosa"
---
A:"Gustavo Sanchez Jimenez"

Gracias o.k. lo veo - pero comento: los colorantes empleados en las capsulas de gelatina dura – (que son consideradas como materia prima y les hacen también sus anales de acuerdo a FEUM) son aprobados y autorizados (por los acuerdos que emiten las autoridades sanitarias (COFEPRIS ó SSA) y están aprobados para su uso en medicamentos-
Ma. Elena Hernández E. Control de Calidad Como integrante de Grupo por un País mejor, en Farmacias Similares nuestra misión es: "mejorar el nivel de vida de la humanidad ofreciendo productos y servicios de salud con calidad al alcance de todos"
------------------------------------------------------------------------------------------------
De: Gustavo Sanchez Jimenez
Enviado el: viernes, 17 de agosto de 2007 11:52
Asunto: RV: Sobre el Protehepar.
Sr Ivan Ardila:
Agradecemos su correo y de inmediato generamos acciones y le comunicamos lo siguiente:El producto Prote hepar contiene 100 mg de Silimarina, vitaminas y calcio y está registrado ante la Secretaría de Salud en el area de Bienes y Servicios como suplemento por lo que se considera de libre venta.El Etagerin es un medicamento fracción IV que debe ser recetado por un médico.
------------------------------------------------------------------------------------------------
-De: Victor Garcia Lizama
-Enviado el: viernes, 17 de agosto de 2007 9:44
-Para: Lourdes Garcia ; Elsa Rodriguez Mireles;
Ma. del Carmen Villafaña ; Oscar de la Sierra
-Asunto: RV: Sobre el Protehepar.
A fin de que podamos dar debida respuesta única
Lic Luis Alfonso Tirado, le solicitamos responder al Sr Ardila sobre el colorante que utilizan en la fabricación de las capsulas de gelatina dura y despejar cualquier duda.Ma Elena favor de verificar lo relativo al colorante.
Atentamente, Elsa Rodriguez
_____________________________________________________________-

-Fecha: Sat, 25 Aug 2007 17:36:18 -0500 (CDT)

-De: "Iván Ardila Anzúres." ivanardila@yahoo.com.mx

-Asunto: Sobre el Protehepar y el Etagerín y mi p ágina.

-A: ehernandez@farmaciasdesimilares.com.mx, gsanchez@farmaciasdesimilares.com.mx, lalvarado@saludnatural.com.mx, luis@collins.com.mx

---Les agradezco a todos haber respondido en tiempo y forma al texto que escribí y que puse en mi blog.

---Sus correos, en justicia, están allí posteados para que mis lectores puedan leer sus razones (que son muchas y fuertes). De entrada, desligar a su producto, como bien hicieron, de la idea de ser un medicamento, y dejarle sólo al Etagerín esa calificación.

---Les adjunto mi post para que vean sus textos y éste que les repite su puntual atención y mi agradecimiento:

http://tepantzintlacaztalli.blogspot.com/2007/08/etagern-versus-protehepar-cuadro.html

"Actúa siempre de forma que se creen nuevas posibilidades"
Heinz von Foerster

jueves, 9 de agosto de 2007

Cardo de María, en la farmacopea científica.

Para los que no creen que sea una medicina con todas ls de la ley, este vínculo puede sacarlos de dudas, junto con el texto que le sigue:

http://www.dromayor.com.co/diccionario/PLM/productos/indter.htm

Legalon®

Cápsulas

COMPOSICION
CAPSULAS de 140 mg de silimarina.

INDlCAClONES:
Coadyudante en el tratamiento de la disfunción hepática no complicada.

DOSIFICACION Y ADMINISTRACION
Adultos. LEGALON: lnicialmente 1 cápsula 3 veces al día, después de las comidas, por 6 semanas; se continúa con 1 cápsula 2 veces al día como dosis de mantenimiento. Niños. Dosis inicial: 12 mg/kg/día. Dosis de mantenimiento: 6 mg/kg/día.

CONTRAlNDlCAClONES:
Hipersensibilidad a la silimarina.

ADVERTENCIAS:
En los estudios en animales no se han encontrado efectos teratogénicos. Sin embargo, no se recomienda la administración durante el embarazo.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS:
No se han descrito.

REACCIONES ADVERSAS:
LEGALON® es usual­mente bien tolerado. Ocasionalmente se describe un modesto efecto laxante.

FARMACODINAMIA:
La silimarina inhibe la oxidación y el catabolismo de los lípidos en las membranas del hepatocito (membrana celular y membrana de las mitocondrias y otros organelos), evitando la formación de peróxidos, que es el mecanismo por el cual numerosos tóxicos lesionan el funciona­mien­to y la estructura del hepatocito. El “efecto hepatoprotector” se explica por una recirculación entero­he­pática, con concentraciones hepáticas muy superiores a las de otros órganos. El efecto estabilizador de las membranas hepá­ticas por la silimarina ha sido probado in vitro en cultivos de hepatocitos tratados con toxinas Amanita faloides, galactosamina, tetracloru­ro de carbono, alcohol, virus 3 de la rana, halotano y tioacetamida. Clínicamente LEGALON® ha sido probado en lesiones hepáticas por uso crónico de psicofármacos, alcohol, fosfatos orgánicos, sol­ven­tes orgánicos y en las lesiones hepáticas de los toxicómanos. La absorción oral es casi completa y proporcional a la dosis administrada. La eliminación es principalmente biliar (80-90% de la dosis administrada). Los medicamentos deben conservarse fuera del alcance de los niños.

PRESENTAClONES:
LEGALON® caja con 20 cápsulas (Reg. INVIMA 2004M-0003137).


Mayor información enGRUNENTHAL en Bogotá: Calle 93 No. 16-20, Tel. 018000-111104 - Fax: 5302961 Correo electrónico: dirmedica@grunenthal.com.co o en la página de Internet www.grunenthal.com

viernes, 27 de julio de 2007

Nace la Panacea de María, El Cardo Mariano...

















José despertó y le contó a María el sueño en el que un ángel le revelaba que debían proseguir su camino, pues Herodes había ordenado matar a todos los niños menores de dos años en Belén y su perímetro.

María tomó a su hijo y dispuso la partida, reunió sus pocas pertenencias y emprendió con el pequeño y su esposo el viaje en borrico a Egipto.

Mientras huían y ella amamantaba al sediento y hambriento bebé, vieron a lo lejos un escuadra de sicarios del tirano que se apresuraba a darles alcance; la Virgen sabía que si descubrían al niño lo asesinarían sin miramientos, ya que esa era la orden que el cruel monarca les había dado, y destetó a su hijo desesperada buscando dónde esconderlo.

Descubrió un cardal a sus pies y decidió meter al bebé para cubrirlo con sus ramas, hojas y flores esperando que lo escondieran de las miradas de los soldados. Cuando lo metía sus senos, descubiertos por la lactancia y la prisa, recibieron de lleno las espinas de esos cardos que clavándosele los empujaron tanto que de ellos manó la blanca leche que Cristo ya no pudo mamar.

Entonces, ocurrió un milagro: el sagrado alimento de los senos de María cayó en las hojas y al salpicarlas las tiñó de blanco, y al unísono, todos los cardos de la misma especie reprodujeron el fenómeno quedando tintos de lácteas manchas, que con temor, dolor y sangre los bendijeron para siempre.

Los infanticidas jamás encontraron a Jesucristo, pero había nacido una medicina prodigiosa: El Cardo Mariano.

¡Gracias Madre de Dios, por tu milagro!
Post Escriptum: me he enterado que los restos de ese Cardo, ya doblemente milenario, se encuentran en Tierra Santa y son visitados y venerados por los romeros y turistas que por esos lugares que pisaron José, María y Jesús andan; son una reliquia más que dá testimonio irrefutable de los milagros de la Madre de Dios. Si tienes datos de este Cardo, como fotos, vídeos, croquis del lugar en donde se encuentra o algo similar, compártelo con nosotros, que te lo agradeceremos bastante. ¡Dios te Salve, Reginam Coeli! Mi correo: ivanardila@gmail.com

domingo, 15 de abril de 2007

Más sobre la cura de la diabetes, la medicina de la Virgen, en boca de su descubridora.

de:Claudia Angelica Soto Peredo <casoto@correo.xoc.uam.mx>09-abr (6 días antes)para: ivanardila@gmail.comfecha: 09-abr-2007 10:37asunto: sobre su cartaenviado por: correo.xoc.uam.mx

Sr. Iván:

Le agradezco su interés y me reservo el derecho de contestar el contenido total de su carta que me parece muy ofensiva. Le aclaro que no me siento insigne ni pretendo serlo.

Solamente le puedo decir que llevo más de doce años realizando mi investigación y que tengo todo el derecho de patentarla para que otros paises no lo hagan. Mi interés nunca fue el de lucrar con esto, mi familia es diabética y esto más los millones de diabéticos que existen en el mundo es el motor que me ha movido a llevar a cabo mi investigación. Como principio tengo una licenciatura en Química y tengo una maestría y un doctorado en Farmacología otorgado por una institución mexicana internacionalmente reconocida. Se perfectamente lo que estoy haciendo y lo que escribo y no quiero sorprender a nadie. Mi investigación es seria pues mis resultados se han publicado en revistas de reconocido prestigio internacional.

Por otro lado si usted se está tomando la libertad de recetar el medicamento que menciona y a la dosis que usted ha decidido pues será bajo el riesgo de usted y del que lo ingiera pues los estudios serios en humanos habrán de iniciar en poco tiempo en uno de los hospitales del más alto nivel en México bajo la supervisión de especialistas reconocidos.

Este descubrimiento es mío pero la propietaria de la patente es la Universidad Autónoma Metropolitana donde hay un departamento de propiedad intelectual y su "amable" carta debe de estar en conocimiento de este departamento. Por la acusación que me hace de violar el juramento de Hipócrates crea usted que no lo hago, tengo ética profesional y conocimientos (desconozco la preparación profesional de usted) que indican que antes de aplicar un medicamento a la población en general deben de hacerse estudios de Farmacología Clínica.

Atentamente
Dra. Claudia SotoUniversidad Autonoma MetropolitanaUnidad Xochimilco, Mexico, D. F.
http://www.xoc.uam.mx

de: Iván Ardila <ivanardila@gmail.com> 17:59para: Claudia Angelica Soto Peredo <casoto@correo.xoc.uam.mx>fecha: 15-abr-2007 17:59asunto: Re: sobre su cartaenviado por: gmail.com
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Doctora Soto:

No fue mi intención ser "ofensivo", pero tomando en cuenta que si yo o alguien de mi familia hubiera conocido de la silimarina a tiempo, probablemente mi tía Guille, la que llamábamos "la mamá de los pollitos", repito: probablemente no hubiera muerto de la forma en la que murió, es decir, partiendo de este mundo en pedazos y con bastante sufrimiento.
Afortunadamente mi formación es de nivel secundario y sólo soy un escritor diletante y un pretenso autodidacta, por lo que sin ningún empacho puedo darme el lujo de recomendar, que no de recetar, pues no soy doctor, que la gente use la silimarina bajo su propia responsabilidad, pues definitivamente sé que no les causará ningún daño, como los iatrogénicos medicamentos que sólo se usan, bien lo dicen los doctores que me encuentro, para "controlar" la diabetes. No quiero responsabilizarla de la muerte de mi tía tan querida por todos nosotros, pero en lo personal sí me siento responsable de no abrirle la puerta a una esperanza cierta a la gente que los batiblanca descorazonan, para volverlos dependientes de sus terapias tan dañinas por lo general.
Mi investigación sobre la silimarina va avanzada con los pocos recursos que tengo, y estoy pronto a publicar un folleto o libro sobre el tema, en el cual agradeceré que colabore conmigo. Nadie en este mundo es indispensable, pero realmente podemos facilitarnos la vida unos a otros bastante. De cualquier manera sé que la medicina llegará a quien la necesite, sin embargo encuentro muy gratificante ser parte de la difusión de esta terapia, que no le debemos sino a la Madre Tierra.
Estoy muy agradecido con usted por la molestia que se tomó para responderme las letras que le envié y espero que no se siga sintiendo ofendida por mi franqueza, pues me cuesta demasiado andarme por las ramas. No me gusta la diplomacia, que sí la cortesía. Y su gesto al contestar me es cortés sobremanera.
Lo que le he escrito ahora es verdaderamente poco en relación con lo que quiero comunicarle. El tema es más extenso. Y en serio sería muy retroalimentador que siguieramos con esta conversación.
De entrada le comento: el Ingeniero Ricardo Rosales Ledesma intento lo mismo que usted con la vacuna MVA E2, y es el momento en el que alguna fuerza extraña cerró de la noche a la mañana su laboratorio, ¿lo sabía? Siento que le advertí a tiempo, porque le hablé para decírselo, para recordarle como se las gastan las trasnacionales farmacéuticas, y él no quiso publicar en un libro, en un folleto, en nada su (allí sí) invento. Créame, y se lo digo con el corazón en la mano: sólo sabiéndolo todos y pronto, podremos parar a los que venden insulina inyectable, a los que sí lucran con los glucómetros, a a quellos a los que no les interesa la salud de nadie, sino el dinero de todos.
Tengo un plan para difundir esta medicina, y que nadie pueda parar su desarrollo. Le pido su ayuda. Después de todo, no es para mí, es para todos. Rosales cumplió con el protocolo de 5 pasos con su vacuna, y se dió en humanos. Rosales era de la UNAM. Y a él lo pararon. ¿Conoce su historia? Pregunte doctora. Y verá que el diablo sí anda suelto, y debemos estar unidos los que sí deseamos la salud.
Muchas dudas que le extendí quedaron sin respuesta; esperaré, si me da esperanza, a que me las conteste en alguna ocasión cercana. Ah, y le comento: en el mundo de los diabéticos (como en el de los cancerosos o el de los enfermos de "x" cosa) ya se está corriendo el chisme: la silimarina les curará. Y además, CMD ya me aceptó como cliente y estoy a poco de saber cuál es el precio de mayoreo de su "Etagerín". Y para terminar: a todos les menciono, no está de más, su nombre: Claudia Angélica Soto Peredo, investigadora de la UAM Xochimilco, descubridora de la cura de la diabetes. Así sea.
Tepantzin Tlacaztalli Huitzilíhuitl,
aprendiz de hombre-medicina,
Mexihco Tenochtitlan.

jueves, 5 de abril de 2007

Carta para la Doctora Claudia Angélica Soto Peredo

Doctora Soto:
Desde que descubrí que tenía la virtud de proteger al hígado, llevo varios años rastreando las propiedades del Cardo Mariano (silimarina) pues mi padre padeció cirrosis -era alcohólico-; ése fue uno de varios motivos que lo llevaron a morir y a dejar dos familias sin su pilar masculino. A partir de su muerte me prometí descubrir las curas que hubieran evitado su deceso. Esto, por parte de mi rama familiar paterna, que es colombiana; por la materna, mexicana como el aguacate, casi la tercera parte de mis tíos-abuelos han tenido la desgracia de perecer por las complicaciones de la diabetes. Se imaginará la sorpresa y júbilo que sentí cuando le otorgaron el premio por su casual descubrimiento: ¡la cura definitiva de la diabetes! -por cierto, ¿en verdad fue tan fortuito, o andaba caminando por esos lares a propósito?-. De repente me topé con una medicina que hubiera por lo menos prolongado la vida de bastantes seres amados, si no es que les hubiera evitado morir por lo que murieron, causa nada salvífica o heroica: hidratos de carbono en exceso. Ahora mismo algunos de mis tíos siguen con la tradición familiar del refresquito de 2 litros por piocha diariamente y la bolsa gigante de pan dulce, que para colmo incluye en su magistral receta la cancerígena grasa hidrogenada, y para variar ya están corriendo en la recta final de los diabéticos irredentos que están a punto de perder vista y extremidades. O sea: están a días de conocer la medicina que les salvará el pellejo. Y, honor a quien honor merece: lo último por su intervención Doctora. No me malentienda, esta carta no es sólo para agradecerle lo dicho, también es para otros menesteres que a continuación le expondré.

Leí con atención la patente, en particular los experimentos con esos malogrados seres a los que administró el tóxico diabetogénico (aloxane), y quiero destacar la proporción en la que tomaron Silimarina, pues habla de 120mg./Kg. de peso, lo que trasladado a un humano como yo, de 90k., sería equivalente a una ingesta de 10 gramos de extracto. Eso suena a bastante, a píldoras del tamaño de un huevo, o ampolletas inyectables tal y como se las imaginan los niñitos enfermos en sus pesadillas, ¡gigantescas! Además, siempre menciona a la Silimarina acompañada del omnipresente carbopol; a un lego desconocedor de sus propiedades le haría caer en el error de pensarlo como parte de la terapéutica y no como simple vehículo que facilita la administración o absorción del verdadero principio activo, que es el extracto del Cardo Mariano, la Silimarina.

Creo que imagina por donde voy: pretendo creer que puso así la información para despistar a los incautos y permanecer parcialmente con el secreto de la dosis en sus manos. Esos 120mg. de Silimarina casualmente son la misma cantidad que tiene cada tableta del único producto a mi disposición en la Ciudad de México que contiene extracto estandarizado de Silimarina; supongo que tomando la dosis de esas tabletitas queda dada una ingesta adecuada, así que he recomiendo a cuanta persona puedo que los sextupliquen, dividiéndolos por las tres comidas típicas del día, e ingiriéndolos una hora antes de comer. Dicho de otra forma: 2 tabletas de Etagerin una hora antes de cada alimento. Claro, ¿verdad?; el carbopol queda en el olvido y la medicina presente a menos, por supuesto, que nos aclare alguna de dos cuestiones:

1) ¿Es el carbopol verdaderamente necesario para que la Silimarina se absorba bien, o cualquier excipiente cbp puede facilitar con igual eficiencia su absorción?
2) ¿Es extrapolable la ingesta que dio a las ratas (120 miligramos por cada kilogramo de peso, a los humanos, o en realidad puso esa proporción para despistar?

Verá Doctora, siendo la Diabetes endémica de nuestro país, sería un crimen de omisión vetar el acceso inmediato de la población al medicamento que puede detener tanta enfermedad y muerte, y supongo que coincidimos en este punto. Le quiero ejemplificar esto. En un hospital del Distrito Federal se llevó a cabo el protocolo para aprobar el uso del
ácido glicirricínico como un antiviral de uso tópico en lesiones herpéticas o papilomatosas, como los fuegos labiales o corporales y el condiloma acuminado, respectivamente; total que se aprobó. Se llama Epigen el chunchesito ese y cuesta casi $300 en la farmacia París (que se supone barata). En el documento que explica su farmacocinética y el proceso con el que se fabrica hablan de una activación de la molécula de ese polisacárido por medio de electricidad, pero jamás son lo suficientemente claros como para darle al paciente libertario la capacidad de duplicar esa supuesta activación en casa o de fabricarse él mismo su pomadita o aspersor, cuando sí existe la posibilidad de que alguien de bajos recursos se pertreche de la medicina que lo curaría por sólo $20 en esa misma farmacia, ya que el famoso y rimbombante Epigen está hecho con una raíz cuyo costo ya molida no excede de $10 por ¡100 gramos!, y si a esto le sumamos que es hidrosoluble y que una botellita aspersora cuesta también algo similar, sólo tenemos que añadir agua y Voilà!!!

¡Qué cosa Doctora! Algo debe pasar entre el juramento Hipocrático y el momento en el que el sanador decide tener una prioridad económica antes que la que juramentó. Algo muy extraño. Y en ciertos casos entendible. Uno no come aire.

Pasando al siguiente tema, quiero compartirle algo que me enseñó mi madre: así como los nombres de los lugares en la República cambiaron cuando llegaron los conquistadores, quedando en algunos casos la mitad de su nomenclatura en castellano y la otra parte en la lengua original de los pobladores (como “San Juan Teotihuacan”, o multitud de casos), algo similar ocurrió con las plantas oriundas de estas tierras, como la Siempreviva, cuyo nombre en lengua india desconozco, pero con seguridad da a entender que sirve como medicina -no sólo quita algunas callosidades de los ojos, investigadores mexicanos le descubrieron virtudes anticonceptivas-. Éste fenómeno no es privativo de estas latitudes, pues en otros lugares de la Madre Tierra las nomenclaturas han sugerido por lo menos que algo se cocinaba al interior de ese cactus, de esa florecita, de esa hierba, de ese honguito. Hasta que llegaron, claro, las nomenclaturas en latín, puramente descriptivas de cosas accesorias, y no primordiales. Imagínese: el polisacárido de marras en latín es nombrado sólo como
“raíz dulce” (Glycyrrhiza Glabra), vaya...
¿Y qué con el Cardo Mariano? Ah, pues por aquí viene la sorpresa, la sopita que ocupa nuestras cucharas.

“y por aquel que me arranca
el hígado con que vivo,
¡cardos!, no ortigas, cultivo,
y al cazo, su leche blanca”

Saquémonos esa espinita y comámonos los aquenios. El Marianum de su nombre en latín –Sylibum Marianum- nos remite sin duda a María, la Virgen, la Madre de Dios. La Nonantzin (nuestra madrecita) del Tepeyac, la Madre Tierra antropomórfica. ¿Quién iba a pensar que el retorno de María se daría por medio de sus frutos? Curioso. No más iconos en ayates, no más apariciones visionarias, no más imágenes vaporosas e iridiscentes, sencillamente un cardo lechal que sana del cuerpo lo que entró por su boca en exceso o en equívoco -como la amanita phalloides o la mortal, que no la divina muscaria-. Claro que todavía muchos queremos ver a nuestra madre universal empequeñecida en un cuerpo humano, algo tan evidente como el milagro de su medicina sigue siendo una abstracción que los ojos no ven y que la mano no siente -por más consciencia de lo microscópico y lo macrocósmico seguimos pensando que el hombre es la medida de todo-. Peor aún, todavía quedan en la Tierra los rescoldos humeantes de los hijos de los positivistas que imaginan un mundo al que lo sacro le ha sido amputado. ¿A qué mundo pertenecemos Doctora Soto, en qué extremo estamos?

No sé si se ha percatado del momentum en el que la medicina se encuentra, tan llena de curas inesperadas, de remedios sorprendentes, de nuevas enfermedades incurables, de retornos triunfales de enfermedades que se creían erradicadas, ¡y de otras tantas creadas por la mano del hombre!, para las que ni Dios tiene remedios en su botica. Es un momento irrepetible, único, como nunca vimos antes, como no imaginamos ver. Y allí, en ese tiempo, entablamos un diálogo que seguramente le parece un tanto surreal. Y eso que aún no termina de arrancar esta misiva.

Nos encontramos en el nacimiento de una nueva medicina, producto de todos los aciertos y yerros de las anteriores, somos los padres del corpus médico del futuro, del compendio, de la glosa del Vademécum más grande jamás pergeñado, la simiente del sanador del porvenir. Nuestra responsabilidad es inmensa, y ese es uno de los motivos por los que le escribo estas palabras. Esta obra magna no debe ser producto del esfuerzo de unos cuantos, ni parte de un secreto a voces, o sellado bajo una patente inescrutable. ¡No! Los frutos de los hombres y mujeres del mañana serán producto del esfuerzo de la gigantesca comunidad humana que comparte sin egoísmo lo mejor de sus manos, de sus corazones, de sus cabezas. Así será.

Es probable que usted haya coqueteado con la idea de producir su propia marca de Silimarina (adicionada del infausto carbopol, claro), y si descubrió que un servidor puso en internet los hipervínculos necesarios para que la gente empiece a curarse de sus transtornos por sí misma de seguro se descorazonó al creer que se le iban a fugar en masa directos a comprar el Etagerin sus posibles clientes/pacientes. Si pensó o concluye así, comprendo su equívoco. Más bien, ocurrirá el fenómeno contrario, y mientras tanto, esa gente que ahora usará la marca que mencioné se estará curando para que cuando llegue el momento de su producto, estén plenamente convencidos de que funciona porque probaron uno antes que no era el de la meritita descubridora con resultados. ¿A poco cree que los mexicanos somos desagradecidos?, ¿no somos patriotas y solidarios con los nuestros?, ¿no somos los mejores publicistas precisamente por lo chismolero que nos caracteriza? ¡Ah, mujer de poca fe!

Doctora, mis ojos me arden porque estoy escribiendo en una de esas pc´s que usan monitor plano, de esos que llamo “sartenes”, pues los fríen. Le envío esta carta mañana y continúo después con la segunda parte. Le invito a visitar mis blogs entretanto: tepantzintlacaztalli.blogspot.com y 360.yahoo.com/ivanardila

Sinceramente espero que la haya capturado esta carta y que comencemos un nutrido diálogo por éste medio. En mis páginas podrá darse una idea de lo que pienso, siento y hago, cosas que también me gustaría conocer de usted. El futuro llegó hace mucho tiempo, y andamos rezagados, habrá que ponernos al tanto, habrá que poner a la gente al día; de esto se trata, de ser parte de él, de ser parte de la esperanza de un mañana, de devolvérsela a la gente, porque es un ancla en el futuro. La primera piedra, con la que se funda, es con la fe. ¿Tiene usted fe Doctora?

Tepantzin Tlacaztalli Huitzilíhuitl
Mexihco Tenochtitlan
4 de abril del 2007

ivanardila@gmail.com
ivanardila@yahoo.com.mx

Carta para el Doctor Héctor Eduardo Solórzano Del Río


Doctor Héctor Eduardo Solórzano Del Río:


Sólo quiero comentarle que una colega -Claudia Angélica Soto Peredo- descubrió que el Cardo Mariano cura la diabetes.


Pienso darle promoción a todos lo productos que lo contengan en dosis adecuadas para resultar terapéuticos. Apenas ayer me percaté de que en su página ofrece extracto estandarizado de Silimarina, a un precio mayor de $100. Ignoro la calidad y cantidad de su medicina, y aunque puedo conseguir de los laboratorios CMD un producto que por tableta declara tener 120 miligramos de Silimarina, a un costo de $50 pesos (menos de la mitad del suyo) y conteniendo 60 tabletitas, derivaré a la gente a su página de ventas para que tengan mayores opciones.


Me gustaría mucho que me leyera -soy escritor-, y le extiendo una invitación a que visite la página de un servidor para que vea los pegotes de textos que con regularidad incierta voy poniendo. Yo le he leído desde hace muchos años y soy un franco admirador de su trabajo. Esta carta también es para eso, para felicitarlo por su entrega, por su servicio.


Ojalá Dios me permita conocerle y platicar largamente sobre los temas que le ocupan, que casualmente son los mismos que navegan en mi corazón.


Atentamente:
Tepantzin Tlacaztalli Huitzilíhuitl
Mexihco Tenochtitlan

miércoles, 4 de abril de 2007

La medicina de la Virgen de Guadalupe.



Hijita, hijito:

cuando se cumplió tu destino como anunciaron los hombres y mujeres sagrados, y plantaron cruz y espada los salvajes de oriente en la piel que bienamabas, era mi garganta la que lloraba por tu penar cuando se escuchaba en las noches mi grito

me transformé en la mujer del Tepeyac para que supieras que no te había abandonado, que tu madrecita seguía allí, velando día y noche por tu cuerpo, por tu alma

y así en cada lugar te he dado mi figura para que por su medio, tus plegarias lleguen a mis oídos, y tus ojos miren a los míos, de frente, para ver tu llanto y escuchar tus tristezas, para sanar tus heridas: las del cuerpo, las del alma

a tus tatas les fue dada palabra de que el blanco traería con él sus pólvoras, y se les advirtió no comulgar con ellas, porque les llegaría la muerte, la enfermedad, el dolor

y pocos guardaron en su corazón la palabra
y muchos se han dolido

por pólvora de harina, azúcar y jabón
pólvora de coca, fertilizante y pesticida
pólvora de asbesto, de plomo y cemento
pólvora de virus, bacterias y hongos
pólvora de vivos, de enfermos y muertos
pólvora de madera, carbón y gasolinas
quemando por fuera
quemando por dentro

es hora ya de recordar esta palabra hijito, hijita
es hora de acunarla en el corazón

do mora el mal
se encuentra el bien de espaldas,

y con el mal vino el remedio
con él vino mi espina
con él vino mi leche
con él vino mi fruto
con él vino mi aceite

bebe de olivos y cardos
sus preciadísimas mieles
úngete en mi santidad
embelésate en mis mieses

sábado, 10 de marzo de 2007

La milagrosa cura para el hígado enfermo, y para la diabetes (a veces)...


En el Área de Diabetes, la Dra. Claudia Angélica Soto Peredo, del Departamento de Sistemas Biológicos de la Universidad Autónoma Metropolitana de Xochimilco, recibió el galardón por el trabajo:


"Compuesto de silimarina y carbopol que recupera la función endocrina del páncreas en un modelo experimental de diabetes mellitus".


La principal aportación del trabajo fue lograr la recuperación total de animales de experimentación que padecían de diabetes mellitus, enfermedad que hasta el momento es considerada como crónica degenerativa por no tener cura.


La Dra. Soto Peredo afirmó que, tanto para sus colaboradores como para ella misma, es un honor haber recibido uno de los premios más importantes de México. Es un gran incentivo para seguir trabajando arduamente en este proyecto y para que pueda ser llevado a nivel clínico y así ofrecer una alternativa innovadora para la cura de la diabetes mellitus y elevar la calidad de vida a los pacientes.

¿Eres un higadito?


LA INTOXICACIÓN DEL HÍGADO PUEDE SER LA CAUSA DE NUMEROSAS PATOLOGÍAS
Una insuficiencia hepática crónica -aunque sea asintomática e incluso aparezcan valores correctos en las analíticas- puede provocar importantes alteraciones en casi todo el cuerpo sin que los médicos se den cuenta de que esos síntomas sin aparente relación pueden deberse a una misma causa. José María Cardesín, experto en Medicina Tradicional China, afirma de hecho que puede ser el origen de taquicardias, hipotensión, mareos, disnea de esfuerzo, falta de concentración, pérdida de memoria, alzheimer, parkinson, esclerosis múltiple, depresión, migrañas, caída del cabello, alteraciones de la visión, piernas pesadas, varices, hemorroides, hernia de hiato, úlcera gástrica, acidez, anemia, cansancio, osteoporosis, intoxicación celular y cáncer. Y que por tanto muchas veces carece de sentido tratar esos síntomas aisladamente. Nos lo explica en el siguiente artículo.
Para la Medicina Tradicional China existen en el cuerpo cinco sistemas cuyas alteraciones serían las responsables de prácticamente todas las enfermedades que padece el ser humano. Es decir, según sus postulados cualquier tipo de patología se genera por la anomalía de uno de esos cinco sistemas. Cada uno de los cuales comanda determinadas partes del cuerpo provocando alteraciones que, desde el punto de vista convencional de la medicina alopática, guardan poca o ninguna relación entre sí. Ello implica pues, para el concepto oriental, que la causa o etiología real de muchas enfermedades es la misma y, directa o indirectamente, procede de un único sistema alterado.
Esos cinco sistemas son:
a) El hepático.
b) El digestivo (comprende estómago, bazo y páncreas).
c) El cardiocirculatorio.
d) El respiratorio y excretor (comprende pulmón y colon).
e) El renal (comprende el aparato urogenital).
En suma, para la Medicina Tradicional China cuando cualquiera de esos sistemas resulta afectado se producen diversos síntomas que no parecen tener relación entre ellos y, por tanto, en la Medicina convencional o alopática son tratados normalmente por diferentes especialistas. Para los médicos orientales, sin embargo, la causa primera de todos esos síntomas es común y la solución, si la hay, es única.
Con el tiempo y la cronicidad esos 5 sistemas -cada uno de los cuales provoca diferentes "enfermedades"- se afectan entre ellos y la alteración de uno acaba alterando a otro y luego a otro... y así sucesivamente complicando el cuadro inicial hasta llegar a las enfermedades degenerativas y de difícil tratamiento pues la posible curación pasa ya por recuperar todos los sistemas afectados. Y contemplando siempre la relación entre los mismos.
Por otra parte, cada uno de esos sistemas se corresponde con sus propios tejidos secundarios, órganos sensitivos, coloración alterada de la piel, reacciones psíquicas o emocionales, tolerancia a ciertos sabores, actitudes posturales, etc.
Pues bien, voy a exponer en este artículo parte de los procesos que puede desencadenar una insuficiencia hepática crónica -aunque sea asintomática a nivel local e incluso se presenten valores correctos en las analíticas- ya que -admitiendo ese punto de vista- puede ser la causa de toda una serie de importantes alteraciones a muy diversos niveles.
Comenzaré diciendo que hace ya años, gracias a la práctica clínica, tomamos conciencia un día en consulta de la gran cantidad de pacientes que sufrían litiasis biliar (es decir, arenilla o piedras en la vesícula) por lo que decidimos desarrollar un método de drenaje que limpiara la vesícula de arenillas y fangos de pequeño tamaño que son los más corrientes. Lo logramos pero, para nuestra sorpresa, comprobamos que al poco tiempo ¡reaparecían! Al principio pensamos en depósitos procedentes del colédoco pero luego nos dimos cuenta de que procedían del hígado y que es en él donde realmente se fabrican las litiasis "biliares" por filtración de parte de la sangre venosa que asciende por el sistema porta. Y es que a pacientes operados de vesícula biliar les habíamos encontrado abundante arenilla en las heces cuando años más tarde de la operación se les drenó el sistema hepático. Y eso significaba que estaban retenidas en algún lugar. Evidentemente en el hígado porque carecían de vesícula.
¿Qué efectos causa esa arenilla en el hígado? Pues una insuficiencia hepática crónica, casi siempre sin síntomas hepáticos pero que produce frecuentemente su inflamación. ¿Y qué causas pueden afectar al hígado y, por tanto, agravar dicha insuficiencia? El consumo excesivo de grasas, alcohol y tabaco, las medicaciones agresivas, la ingesta de tóxicos... Y en cuanto a la alimentación se refiere determinados parásitos que al formar colonias en intestino e hígado ensucian el órgano afectado. Sin olvidar los nervios, el estrés, los disgustos y todas las emociones que propician un estado de irritabilidad o ira ya que trastornan el sistema hepático. Recordemos que la ira es consustancial al hígado según la Medicina Tradicional China; basta en ese sentido recordar la violencia que se genera en los alcohólicos y en los enfermos hepáticos crónicos. Agregaremos que también pueden afectarle negativamente los esfuerzos musculares desacostumbrados o excesivos pues el hígado rige la musculatura y los tendones y es un reservorio de glucógeno, alimento de estas estructuras.

EL SÍNDROME HEPÁTICO Y SUS CONCOMITANCIAS

En el caso de inflamación hepática -hecho muy frecuente y crónico con habituales altibajos según la intensidad del elemento desencadenante- se produce una estenosis (estrechamiento) del sistema porta con una reducción del flujo ascendente de sangre venosa. Y ello crea un desequilibrio entre la cantidad de sangre existente en las zonas superior e inferior del cuerpo. Es decir, la sangre se acumula en la parte inferior habiendo menos en la mitad superior. Déficit de sangre que puede ser la causa de muy diversas patologías que los médicos convencionales no relacionan con ese hecho. Es el caso de numerosos cuadros de:

Taquicardias e Hipotensión
La reducción del caudal sanguíneo en la parte superior del cuerpo puede producir a nivel cardíaco taquicardias ya que toda bomba se acelera cuando no dispone de suficiente fluido para bombear. Y si el corazón maneja menos sangre por las arterias fluirá también menos cantidad dando lugar a hipotensión.

Cuadros disneicos o asmáticos
Cuando llega menos sangre a los pulmones se pueden producir cuadros de insuficiencia respiratoria y asmáticos. Por tanto un insuficiente suministro de oxígeno al organismo causa síntomas que con frecuencia se confunden con una patología pulmonar.

Vértigos y mareos
Es obvio que si llega menor cantidad de sangre al cerebro puede producir vértigos, mareos e inestabilidad que en estos casos suele achacarse a la hipotensión sin considerar que ésta puede estar provocada por la inflamación hepática. De hecho, un mareo que conduce a una lipotimia (desmayo) no es más que un mecanismo de defensa del organismo que se da cuenta de que necesita estar en posición horizontal a fin de que la sangre pueda llegar de nuevo fácilmente al cerebro.

Pérdida de memoria y confusión mental
Un deficiente riego sanguíneo puede ser también causa de pérdida de memoria, confusión mental, disminución del rendimiento mental, posible caída de cabello y disminución temporal de la agudeza visual. Síntomas que en principio remiten al normalizarse el riego sanguíneo por regularización hepática.

Depresión
Esta importante alteración, tomada como una afección cerebral de tipo psíquico y tratada normalmente a través del sistema nervioso, se pone de manifiesto en cuanto el cerebro deja de recibir la sangre que necesita. La hipovolemia cerebral produce una sensación de angustia, ansiedad, deseos de estar acostado (posición en la que el cerebro recibe más fácilmente el fluido sanguíneo), mareos, miedos y, en última instancia, desesperación. Pues bien, todo ello mejora notablemente al recuperarse el riego cerebral por normalización del flujo sanguíneo hepático ascendente.

Migrañas y cefaleas
El cuadro anterior está íntimamente relacionado con las migrañas y algunas cefaleas. Sólo que éstas se producen cuando el paciente mejora, su hígado se desinflama y la sangre sube rápidamente hacia la parte superior con mayor caudal produciendo el síndrome migrañoso, dolor pulsante en sienes y deseo de estar relajado en oscuridad y silencio. Obviamente, en cuanto el hígado se vuelve a inflamar remiten los síntomas de la migraña. La solución consiste pues en normalizar el hígado para que esos cambios de intensidad en el flujo sanguíneo ascendente no se produzcan.

Alzheimer, parkinson, esclerosis múltiple, epilepsia y ataxia cerebelosa
Hace ya 30 años se planteó que en muchos casos -no en todos, por supuesto- enfermedades neurodegenerativas como el alzheimer, el parkinson, la esclerosis múltiple, la epilepsia y la ataxia cerebelosa pueden deberse a una deficiente irrigación del cerebro. Y que puede ser así parece demostrarlo que cuando esa falta de sangre -y, por tanto, de oxígeno- se debe a una comprensión patológica del opérculo torácico que impide que la sangre circule adecuadamente por la arteria vertebral basta una sencilla operación quirúrgica que resuelva el problema y llegue de nuevo la sangre al cerebro para obtener mejorías espectaculares (lea en nuestra web los reportajes publicados al respecto en los números 21, 24 y 30). Pues bien, esa falta de riego sanguíneo cerebral puede deberse igualmente al problema hepático del que nos estamos ocupando y, por consiguiente, resolviendo éste mejorar también todas esas patologías.

Varices y hemorroides
¿Qué sucede, por otra parte, cuando la sangre se encuentra en mucha mayor cantidad en la mitad inferior del cuerpo, en el sistema venoso, siendo incapaz de subir al tórax por estar parcialmente retenida debido a la inflamación del sistema hepático? Pues que las venas se dilatan, se distienden y se producen varices y hemorroides. De hecho muchas personas con inflamación hepática tienen las piernas pesadas y lo achacan a que están mucho rato de pie cada día cuando la causa real es bien diferente.

Úlceras gástricas, anemia y amenorrea
Las venas gastroepiploicas procedentes del estómago que desembocan en el sistema hepático antes de la filtración pueden dilatarse cuando la sangre queda retenida en ellas produciendo varices esofágicas o duodenales (o ambas). Y si el volumen de esa sangre aumenta mucho se pueden además distender dando lugar a microhemorragias gástricas o úlceras. Una situación que si se cronifica hace que la sangre tiña de marrón oscuro las heces. Lo que hay que tener en cuenta porque en las analíticas de heces la presencia de sangre es habitual y se achaca con demasiada frecuencia a la sangre contenida en la carne (aunque hoy día se empieza a experimentar con preparados capaces de distinguir en las heces la sangre humana de la animal). Pues bien, cuando las pérdidas sanguíneas vía gástrica persisten en el tiempo puede aparecer una anemia que se acompaña de gran cansancio junto a todos los síntomas ya expuestos debidos a la falta de sangre en la parte superior del cuerpo (depresión, taquicardias, disnea de esfuerzo, etc.). Paralelamente, cuando no tenemos suficiente sangre por causa de la anemia la menstruación se hace tardía, escasa, y puede llegar a desaparecer (amenorrea); sin embargo, se normaliza cuando se recupera el volumen sanguíneo correcto.

Obesidad
Otro preocupante desequilibrio orgánico es la obesidad, padecida por un elevado grupo de población. La causa atribuida generalmente es el exceso en la ingesta de alimentos por lo que se suele recomendar el seguimiento de severos regímenes. Yo suelo decir que la "droga" que crea mas hábito es la comida porque cualquier drogadicto puede saltarse algunas dosis de una sustancia que le crea dependencia pero, ¿cuántas personas son capaces de no comer nada un solo día o, simplemente, de llevar a cabo un régimen riguroso o un ayuno terapéutico? El síndrome de abstinencia de la alimentación es muy difícil de superar por la mayoría de las personas.
Pues bien, las microhemorragias gástricas presentes en la úlcera de estómago conducen a una pseudoanemia crónica normalmente indetectable en las analíticas porque nuestro organismo es capaz de reproducir la sangre perdida en pequeñas cantidades. Nos encontramos en tales casos con un cuadro anémico que se autorregenera sólo que la pérdida de ese fluido vital produce siempre un estado de ansiedad ya que la pérdida de sangre es interpretada por el cuerpo como un camino hacia la muerte por desangrado. Por eso siempre va acompañada de un incremento del apetito para obtener los principales elementos para la fabricación de sangre. Y esos están en el chocolate, los dulces, las frutas y verduras rojas, las carnes rojas, etc.
Apetito inducido para ese fin que lleva a la persona a comer en exceso con la consiguiente agravación de los sistemas hepático y digestivo además de a la cronificación de las microhemorragias que aumentarán la anemia, la ansiedad y, por tanto, el hambre. Es la pescadilla que se muerde la cola.

Osteoporosis
Como hemos explicado, la afectación hepática puede terminar produciendo anemia a causa de las microhemorragias gástricas con lo que el organismo intenta por todos los medios compensar la pérdida comiendo más para fabricar sangre extra. Ahora bien, la sangre se fabrica en la médula ósea -preferentemente la de los huesos planos, por ejemplo la cresta ilíaca- y para obtenerla ésta precisa, entre otros elementos, calcio. Y cuando este mineral no está suficientemente presente en la dieta el organismo no tiene más remedio que recurrir a los huesos para obtenerlo pudiendo dar lugar a osteoporosis en edades tempranas.

Fibromialgia
Esta patología, que como su nombre indica es un "algia de las fibras musculares", pertenece al amplio campo de influencia hepático pues el responsable del tono, vigor y resistencia de la musculatura es el hígado. Y de hecho, muchos de los pacientes que hemos tratado mediante desintoxicación de hígado y riñón -y, por tanto, de la mayor parte del organismo- han logrado mejoras substanciales en un porcentaje elevado de casos. Algo esperanzador teniendo en cuenta que la Fibromialgia es una enfermedad de diagnóstico difícil y un tanto subjetivo.

Cáncer
Ya expliqué en su día los efectos sorprendentemente beneficiosos que sobre los tumores tiene recuperar la calidad sanguínea -y, por tanto, celular- merced a la correcta filtración y eliminación de toxinas y elementos tumorales por parte de un hígado y riñones sanos. No insistiré pues en ello si bien invito al lector a leer la entrevista en la que hablaba de ello y que apareció en el número 78 (tiene ese texto entrando en la sección de Reportajes de nuestra web).

HEPATITIS CRÓNICAS
Finalizaré recordando que al tratar un cuadro hepático hay que considerar siempre la presencia de antiguas hepatitis de los tipos hoy conocidos -A, B, C y D (la E es prácticamente desconocida)-, éstas dos últimas, por cierto, habituales en casi todos los estados cancerosos. Porque determinadas enfermedades infecciosas -entre ellas las hepatitis, aún aparentemente curadas- dejan huella. Es decir, se puede determinar su presencia durante toda la vida del paciente lo que significa que, aún erradicada del organismo, una parte -incluso negativizada en teoría- queda presente y detectable y, por tanto, activa en algún nivel. Presencia que puede producir patologías secundarias y aparentemente sin relación con la enfermedad original pero que deben ser tenidas en cuenta siempre que la patología actual nos haga pensar en una relación hepática aunque ésta parezca lejana.

Resumen
En definitiva, una inflamación hepática crónica -bien por depósitos procedentes del filtrado fisiológico que realiza el hígado en la sangre, bien por causa de una parasitosis (virus, bacterias, etc.), bien por intoxicación- puede producir, de forma parcial o total, todas estas dolencias:
1º) Hipotensión y mareos.
2º) Disnea de esfuerzo y taquicardias.
3º) Falta de concentración y pérdida de memoria.
4º) Depresión, cefaleas, migrañas, caída del cabello y alteraciones de la visión.
5º) Alzheimer, parkinson, esclerosis múltiple, epilepsia y ataxia cerebelosa.
6º) Piernas pesadas, varices y hemorroides.
7º) Hernias de hiato, úlceras gástricas y acidez.
8º) Anemia y cansancio.
9º) Obesidad, osteoporosis y fibromialgia.
10) Intoxicación celular y cáncer.
Obviamente todos estos síntomas no tienen por qué aparecer a la vez. Algunos pueden incluso haber convivido con nosotros muchos años, a veces desde que tenemos uso de razón. Y generalmente se achacan a nuestra "constitución enfermiza" cuando en realidad -como muchas enfermedades presuntamente heredadas- se deben a la sangre contaminada que la madre transmite al feto dando desde el principio a su hijo una precaria calidad de vida.
En suma, todos los cuadros patológicos mencionados parecen no tener relación pero lo cierto es que en muchos casos la causa es común: una insuficiencia hepática. Y resolviendo ese problema con el tratamiento y las medidas higiénicas y dietéticas adecuadas en cada caso resolverse todos ellos. De ahí que a nuestro juicio, dada la actual intoxicación de nuestra sociedad, en nuestra consulta sugiramos hacer una desintoxicación hepática y renal a fondo cada dos años. Porque lo mejor es siempre prevenir.


José María Cardesín
e-mail:mk3@dsalud.com